Las cifras son signos o caracteres con que se representa un número, una forma de escritura en que se usan varios signos y que requiere conocer la “clave” o significado para entenderla. Un porcentaje es una forma de expresar una proporción o fracción como una fracción de denominador 100, es decir, como una cantidad de centésimas.
La sociedad está compuesta de cifras que todos compartimos y también de las que formamos parte. Por ejemplo, en el terreno social, 800 millones de personas pasan hambre y 6 millones de niños mueren por desnutrición anualmente. Estas cifras contrastan con los 52.800 millones de dólares que engordan la cuenta bancaria de Bill Gates, quien encabeza una reducida lista formada por los más millonarios del mundo. Pasando a los porcentajes, el 20% de la población mundial concentra para sí el 86% de la riqueza, mientras que el 80% restante sobrevive con apenas el 14. Los 25 millones de norteamericanos más ricos tienen tantos ingresos como los casi 2.000 millones de personas más pobres del mundo.
Otra realidad social susceptible de describirse con cifras concierne la situación de hombres y mujeres. En España, un 9.6 % de mujeres son maltratadas por hombres, y de un total de 1.003.300 analfabetos un 71.64% son mujeres. A nivel mundial, constituyen el 70% de los pobres y el 65% de los analfabetos. Si se contabiliza el trabajo doméstico, las mujeres constituyen el 66% de la mano de obra mundial, y poseen el 1% de la riqueza producida. La mayoría de las mujeres empleadas perciben, por idénticas tareas, salarios inferiores a los que ganan los varones que van desde un 30 a 50 %.
La distribución de la riqueza y la “no igualdad” de género son sólo dos entre otras posibles realidades que pueden representarse a través de cifras y porcentajes. Éstos no deshumanizan la realidad, sino que la traducen y la reflejan para que todos seamos conscientes de ella.
