El I Congreso Internacional Innov@mos juntos celebrado hace poco en Huesca tenía como objetivo comprobar la aplicación de las nuevas tecnologías en el mundo de la escuela. El resultado es cuanto menos sorprendente: casi la mitad de los profesores españoles no cree en la utilidad del ordenador en las aulas y España ocupa el puesto número 26 de 30 países en cuanto a la predisposición a usar las nuevas tecnologías en el entorno escolar. Estos datos son sorprendentes y desalentadores, ya que la educación en nuestro país parece negarse a evolucionar a un ritmo más ágil, para intentar acercarse a la realidad educativa de otros países europeos. Sin embargo todavía queda esperanza, puesto que existe un creciente colectivo de profesores entusiastas y preparados que recurre a las nuevas tecnologías asiduamente y que encuentra en ellas un apoyo importante para sus clases. Ellos se autodefinen como “auténticos nativos digitales” por haber nacido y convivido con las TIC, y por estar preparados para seguir innovando.


